Copyright 2019. Web developer: Marbre Studio

Hard Borders / Soft Borders

 

El eje fundamental de este trabajo aborda la complejidad de la noción de frontera en la actualidad y más concretamente la manipulación del concepto de identidad y diferencia. Cuestiona la justificación de todo tipo de teorías a partir de estos conceptos.

La variación del sentido de identidad a partir de las nuevas tecnologías potencia una realidad en la que las fronteras son permeables -aunque solo lo sean en función de la posición que se tiene en relación al eje conocimiento poder-. Se habla de identidades transnacionales que tienen su base en el acceso a la información a través de internet, en la economía de medios de transporte internacionales -para cierto espectro de la población – y en la implantación de referentes culturales comunes a través de los media (cine, publicidad, etc..). Pero simultáneamente resurge cada vez con más auge una noción excluyente de identidad que utiliza las nuevas tecnologías para afianzar fronteras y preservar privilegios.

Diferentes interpretaciones de identidad que encuentran su conexión en las tecnologías de la información y de gestión de datos, ya sea en el acceso a internet, ya sea en los sistemas de biometría instalados en las fronteras, ya sea en la gestión de los flujos de migrantes, ya sea en la comunicación de estas realidades a través de los media. Una realidad tecnológica que simultáneamente ha impulsado a niveles inusitados una actividad que históricamente también está fuertemente conectada a la noción de identidad; la escritura. La tecnología se apoya en lenguajes que desconocemos más allá de su superficie y comienza a producir su propia escritura de forma autónoma. Al mismo tiempo, el uso cotidiano de diferentes apps está disparando exponencialmente el volumen de textos escritos a diario por la mayoría de ciudadanos del mundo. Un uso paradójico, dado que la escritura, el lenguaje, el sistema de grafías correspondiente; es algo que históricamente ha afianzado la identidad social de un grupo apoyándose en la diferencia frente a otro.

Las obras de este proyecto juegan con estas perspectivas poniendo de manifiesto las contradicciones implícitas en el cruce de realidades que se produce en la diferencia.

Sitúo la propia práctica artística en un espacio fronterizo en el que la colaboración con artistas de otros entornos se ha hecho indispensable.

A nivel material el eje fundamental de la propuesta es una construcción de 4 pantallas translucidas divisorias del espacio de exhibición. En ellas, la dualidad identidad/diferencia se reparte escrita en más de 100 idiomas, más de diez alfabetos provenientes de la app de traducción más usada en internet.

En estos paneles se aplica por medio de nebulizadores un flujo de agua automatizado. De tal modo que las palabras van siendo borradas progresivamente. Al mantener el flujo de agua en un circuito cerrado, al tiempo que desaparecen las palabras, el agua que sale por los nebulizadores adquiere el color de la pintura.

En la inauguración 4 cámaras de teléfono movil trasmitieron el proceso a razón de una cámara por pantalla. Ese material fue proyectado porteriormente en “Cuchillo” estudio de creación en Bilbao, y en “La Quinta del Sordo” espacio de coworking en Madrid (colaboración con Nadie Nunca Nada No). El registro de esta experiencia se proyecta así mismo en el espacio de exhibición en Sulimanya, en una camino de ida y vuelta.

Cuanto más se difuminan las fronteras más se vigilan” (Claire Rodier en “El negocio de la Xenofobia”).

El eje central de esta obra es reforzado por otras intervenciones realizadas por (y con) el público. Materializaciones que se alimentan de los “restos” del proceso o materiales adyacentes: stencils utilizados en la escritura de las palabras y manchados, letras que surgen del corte laser de los stencils, registros sonoros provenientes de la app citada, etc. Y la obra “Biometría Selectiva” una nueva materialización de un trabajo mutante y nómada que tiene su inicio a finales de los 90.

Porque el proyecto tiene una vocación nómada, y busca su materialización en diferentes entornos, las características de la propuesta permiten una suerte de site-specific mutable.

La realización de esta primera presentación en Sulimaniyah en pleno Kurdistan iraquí enfatiza aún más si cabe las cuestiones que pretende abordar la obra. El proyecto cuenta con una fuerte apuesta tanto del comisario Azar Othman como de Tobacco Factory una entidad encargada de generar nuevos usos en una fábrica situada en pleno centro de la ciudad, algo que ya vamos viendo como habitual en ciudades europeas pero que es bastante más arriesgado en este entorno del oriente medio.

Soy consciente de que juego en una paradoja en la que mi condición de ciudadano europeo evidencia las contradicciones a las que aludo anteriormente, sin embargo, como no puedo aceptar la construcción de una realidad teórica (en este caso, unas fronteras difusas, fácilmente traspasables) que obvia las circunstancias y dificultades de personas que tratan de cruzarlas desde “el otro lado”; trato de evidenciar en su complejidad el peligro de teorizar en consonancia con la parte privilegiada o poderosa del eje saber-poder. Es más fácil anunciar el final de las fronteras cuando tu situación legal y socioeconómica te permite traspasarlas sin problema, pero no deberíamos olvidar que la frontera puede convertirse en el eje que diluye nuestros privilegios en cualquier momento.

CONTACTAR

Ponte en contacto con Alberto a través del correo electrónico: alberto@albertolomas.com o albertolomasgancedo@gmail.com

REDES SOCIALES